CEO de Sissu Essence
A los 21 años, cuando tan solo me quedaba 1 año para graduarme, dejé la carrera (Filología Hispánica). No sabía exactamente qué quería hacer, pero sí tenía claro lo que no: seguir en algo que no me llenaba.
Así que, sin experiencia y con muchas dudas, me lancé a emprender. Trabajé en una agencia de marketing, sin haberlo estudiado nunca antes. Al principio trabajaba de lunes a domingo, sintiéndome perdida y sobreviviendo. Fueron 2 años muy duros mentalmente.
Pero un día decidí parar. Comencé un viaje de autoconocimiento que me enseñó a escucharme, a cuidarme y a reconectar conmigo. Descubrí que todo lo que me hacía bien —escribir, meditar, crear espacios de paz— podía convertirse en algo más. Y así nació Sisu Essence.
Empecé haciendo velas a mano en la cocina de casa, y en tan solo dos años pasé de ese rincón casero a un taller de 1.000 m² y un equipo increíble.
Todo lo que he construido en sisu essence ha sido a base de prueba, error, intuición y mucha constancia. Con muchas ganas de crear algo propio, real y con alma.